
Yo me cansé de la politiquería hace ya tiempo, decidí, como muchos otros, que la mejor manera solucionar las cosas que nos parecen erradas en la sociedad era "ensuciándose las manos", en el sentido de hacer las cosas uno mismo claro, porque sabemos que los que se ensucian literalmente son los mismo que ya no saben ni por qué pelean, y sólo los mueve el mantener el poder, o recuperarlo. Eso es lo que llamo politiquería, no tienen idea de cuánto ha cambiado el mundo y siguen levantando banderas apolilladas de fanatismos añejos que para nada reflejan las dinámicas de la sociedad actual, pero claro que para ellos siempre sirve con tal de mover emociones de aquellos que los seguirán, eso son votos, y los votos a la larga son poder, dinero y estatus.
Ahora, este pensamiento no es a base del conformismo ni decepción, al menos, no únicamente. Esta gente a la que rechazamos y a veces hasta nos produce asco, por otro lado, también se transforman en "herramientas ciudadanas", métodos por los cuales las personas comunes y corrientes pueden empoderarse e influir directamente en las políticas públicas y sobre los que deciden. Y para suerte de nosotros, no todos los personajes enfrascados en la política son tan ciegos, sordos y mudos como creemos, y podemos hacer valer nuestras intenciones a través de algunos que si, por lo menos, escuchan, mas esto no los hace merecedores absolutos de nuestra confianza. Estas personas actúan más que todo a nivel local, y muy poco en gobiernos más centrales, pero son una herramienta, como lo definí anteriormente, mucho más fructífera a la hora de querer aportar desde la ciudadanía en el funcionamiento de lo público.
Cómo llegar a esto es lo que durante años nos hemos cuestionado varios de los que nos consideramos "hombres de acción", en oposición a los que no actúan, o a los que ya nos hemos referido como los que las soluciones no son un fin en si mismo sino un medio para llegar/mantener/recuperar el poder. Y la respuesta a esta pregunta surge irónicamente de estos personajes que tanto criticamos, sobre todo de sus carencias.
Una persona me ha dicho: "esta gente se dedica a eso porque no es buena haciendo nada más", y es la santa verdad. Todos los días nos asombramos con las estupideces que pueden llegar a decir y hacer aquellos que pensamos como nuestros líderes, demostrando des-criterios e irresponsabilidades, reflejo del espejismo de omnipotencia que les entrega el poder.
Entonces, para poder cambiar estas des-virtudes que afectan directamente las políticas públicas y finalmente a la sociedad y a cada individuo, es necesario coartar las decisiones políticas mediante la organización de personas realmente capacitadas tanto a nivel técnico como teórico-reflexivo, que sean capaces de aportar con conocimientos fundados en el estudio y profesionalismo y no en los fanatismos ideológicos. La mejor forma de empoderar a los ciudadanos en estas democracias (lo que se ha buscado desde hace tiempo) es armándose ellos mismos para poder rebatir con autoridad los errores de la politiquería que tanto daño le han hecho ya al país.
Los hombres y mujeres de acción, son aquellos que miran más allá de los intereses partidistas y son capaces de aportar desde su conocimiento y experiencia a la mejor solución de todas y trabajar uno mismo por eso, y esto únicamente puede surgir de la misma ciudadanía, y por el descontento ante los escuadrones políticos clásicos, sólo así se filtrarán las contaminaciones. Esto puede sonar lamentable, pero no es más que una consecuencia del actuar de aquellos que jamás han intentado hacer las cosas bien, no porque no quieran, sino que muy probablemente por que son incapaces de hacerlo.
