Mi pais tiene una herida abierta, una herida que como todas, a veces duele, o no lo deja moverse a uno con facilidad, o simplemente se acepta y se vive con su ardor. Así mismo mi país sufre un incómodo "karma", que impide su real unidad, complica su solidaridad y se cultiva la conformidad por miedo a cometer los mismos errores del pasado.
Es triste, ojalá (por ejemplo) algún día la gente vuelva a mirar las fuerzas armadas como sus fuerzas armadas, y los uniformados a la gente como su gente y como la real base de su deber. Porque la patria somos todos y todo lo nuestro, y si la historia nos ha enseñado algo,es que el odio nada engendra, que el bienestar se basa en el cumplimiento del deber para con nuestras familias, con la sociedad, con el país y con nosotros mismos.
Es este nuestro deber, el de construir una mejor sociedad, más unida y justa, que reconozca y afronte los verdaderos problemas de la realidad, donde nuestra historia sea una enseñanza y no una herida que nos divide y nos ata...
debemos pensar...
miércoles, 12 de septiembre de 2007
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